Reciclaje de edificios

Hace unos días, pasé por una de las avenidas de la ciudad de México y vi algo que me sorprendió muchísimo, un edificio del siglo XIX convertido en un restaurante “tipo” de una conocida marca extranjera, lo cual me hizo indagar sobre este tipo de edificios antiguos que son intervenidos y no siempre correctamente.

Internacionalmente un claro ejemplo de reciclaje es la Fábrica de Pompeia en Sao Paulo; actualmente está fábrica es un centro de cultura y deporte intervenido por la arquitecta Lina Bo Bardi en la década de los 70’s.

4

En este edificio es claro el lenguaje arquitectónico que sigue conservando, no se le hicieron muchas intervenciones materiales y mantiene el estilo industrial propio de la fábrica, inyectando color con la acertada elección de mobiliario. Sin duda es un edificio arquitectónicamente imponente sin dejar de lado la historia del mismo. Integra a la comunidad y hace que siga formando parte del urbanismo de la ciudad.

5

Por otro lado, también es muy bien conocido el reciclaje de una granja de Granos en Oregon, EUA. que fue convertido en hotel con habitaciones muy cómodas y de lujo, además que otra parte de las hectáreas son rentadas para eventos sociales.

6

7

En México tenemos un proyecto de regeneración del edificio Sinaloa 95 en la Col. Roma, antiguamente este edificio era “El banco del Atlántico” y al paso de los años fue abandonado, posteriormente pasó a ser un HSBC y de igual manera fue abandonado, por lo que Alonso de Garay Architect, hizo la reintegración de un edificio para vivienda, en el que le vuelven a dar vida al edificio.

Sinaloa 95.

Sinaloa 95.

Con la utilización de materiales y vegetación locales, integran el edificio con gran aceptación, pues algo importante es mantener el carácter arquitectónico del mismo con el lugar.

Sinaloa 95

Sinaloa 95

Otros ejemplos que podemos encontrar en la Ciudad de México se ubican en colonias como Condesa, Roma o Juárez han sido reciclados para locales comerciales, muchos de estos de diseño. Los que he podido visitar parece que tuvieron una buena intervención, pues el diseño interior va de acuerdo a la estructura del edificio; si bien esto pareciera una moda, es agradable ver que gusta, que se valora no sólo lo material, sino también el simbolismo, pues pocos países como el nuestro pueden presumir edificios de más 200 años de antigüedad.

En medio de inmensas aglomeraciones urbanas,  la sociedad consumista en la que vivimos está acostumbrada a destruir en vez de conservar o transformar, nos es más fácil  crear edificios “sostenibles” pero ¿dónde dejan la sustentabilidad?; hemos visto que hay muchos sistemas que podemos implementar en edificios ya construidos; la creatividad no se termina al encontrarnos con un edificio antiguo, considero es importante darle vuelta a la hoja y empezar a preocuparnos por esos edificios que si bien no son patrimonio cultural, o no están catalogados, son parte de nuestra historia y proceso arquitectónico.

9

Recuerdo que una vez en la carrera, una maestra nos dijo “cuando hay dinero en un país, la arquitectura cambia” y creo que es claro resaltar que no se avanza sólo por derrumbar un edificio y construir algo nuevo, debemos darle una oportunidad de reconversión a la arquitectura, unir la existente, con la moderna, lograr una fusión y acomodo para generar espacios y ciudades con un trasfondo cultural.

Por Daniela Olivares
@danielaolivars